América, Hispanoamérica, Siglo XVIII

Juana Azturduy, la prócer boliviana que pasó de la cima al más duro de los ocaso

Juana Azurduy de Padilla; (Toroca, 1.780 -Sucre, 1862) La líder de origen boliviano fue clave en el proceso de liberación de América del yugo español, específicamente en el Virreinato del Río de Plata, se destacó por su arrojo al asumir directamente una batalla de la que salió triunfadora frente a los realistas lo que hizo marcar en un antes y después, la historia de la independencia americana.

Juana Azurduy nació un 12 de julio de 1.780 en Toroca, lo que en el siglo XVIII se le denominaba Virreinato del Río de la Plata y actualmente Departamento de Potosí, Bolivia. Azurduy provino de una acaudalada familia cuyo padre de tez blanca llamado Matías Azurduy y su madre de origen mestizo Eulalia Bermúdez le dieron, según los biógrafos, una educación influenciada por la ausencia física del único hijo varón de la familia que falleció muy pequeño. Sin embargo, los padres de Juana continuaron en la búsqueda de un hijo que heredara sus apellidos y sus dotes para manejar la economía familiar sustentada en grandes propiedades. A pesar de ello nació Rosalía su hermana más pequeña. Juntas fueron criadas bajo la educación de la época propia para las mujeres como las tareas del hogar, pero Juana desde muy pequeña se interesó por aprender de quienes tenía a su alrededor logrando dominar el idioma Quechua y Aymara (originario de su madre) y conocer de primera mano el trabajo del campo porque acompañaba a su padre en las labores del mismo. Existe otra versión biográfica donde al parecer su padre inculcó en Juana ideas de rebelión y libertad que formaron el carácter que más adelante mostró en su desempeño de vida.

Para el año 1.787 Juana quedó intempestivamente huérfana, su madre murió de forma súbita y al poco tiempo su padre falleció, al parecer, debido a un asesinato ocasionado por un triángulo amoroso del que formaba parte, pero este hecho nunca se obtuvo prueba alguna. Con tan sólo 7 años su educación estuvo a cargo del convento de monjas y de un tío materno que junto a su mujer se hicieron cargo de las niñas y de las propiedades que heredaron, las niñas vivieron momento de conflicto mientras crecían, especialmente por las contradicciones de valores entre Juana y su tía política. La prócer hizo valer sus derechos hereditarios se encargó de la administración de las propiedades acompañada por su tío.

Con tan sólo 19 años en 1.799 contrajo matrimonio con Manuel Ascencio Padilla hijo de una familia vecina que compartían misma aficiones y ocupaciones relacionadas con el campo. Con Padilla tuvo cinco hijos y además empezó a conocer de cerca las luchas independentistas y la inclinación por la política porque Padilla intentó hacerse con el liderazgo de la población de Chuquisaca pero como era criollo y no español de origen no tenía derecho a tal privilegio. Poco en la familia se fueron acrecentando los deseos de libertad a los que tenían acceso los nacionales debido a las imposiciones de la corona española.

La Revolución

En un contexto mundial determinado por la Revolución Francesa y toda su influencia e impacto ideológico en los pueblos; para mayo de 1.809 Manuel y Juana empiezan su periplo político contra la corona española con varias revueltas entre las que se destacan, en primer lugar: la “Revolución de Cochabamba” (septiembre de 1810) cuyo fin era liberar el Virreinato del Río de la Plata. En esta oportunidad, Manuel Padilla marido de Juana Azturduy logró hacerse con el liderazgo de “cinco zonas” debido al apoyo recibido por el líder rebelde Esteban Arce pero el ejército español logró controlar la rebelión rápidamente.

En segundo lugar, una de las revueltas más destacada fue la denominada “Revolución de Chuquisaca”, donde se logró destituir al virrey y se nombró gobernador a Juan Antonio Álvarez de Arenales. A partir de entonces la pareja debió enfrentarse a consecutivas rebeliones y luego Azurduy sola se destacó por su aguerrida forma de desenvolverse en el campo de batalla y su habilidad para emprender expediciones. La Revolución de Chuquisaca (1816) se desplegó durante un año de resistencia pero los realistas españoles al final lograron controlar la zona, apresar los rebeldes, razón por la cual, Juana y su familia comenzaron una huida constante y por una acción basada en la guerra de guerrillas y en la búsqueda de la supervivencia.

Poco a poco Juana fue apoyando mucho más a su marido y lograron emprender una lucha con el escuadrón denominado “Los Leales” cuyo objetivo era unirse con otros batallones provenientes desde Buenos Aires y liberar el “Alto Perú. En este período Juana empieza a participar en los combates de forma más consecutiva, incluso abandona a sus hijos a pesar de la negativa inicial de su marido pero logra acceder al ejército libertador de Manuel Belgrado que, según los biógrafos, “quedó impresionado” de la valentía y arrojo que mostraba en las batallas, como en los casos de Tarabuco, La Laguna y Pomabamba.

La lucha emprendida por Manuel Padilla y Juana Azturduy no soló fue en territorios bolivianos sino en también Perú, algunas zonas de Argentina, incluso Chile, a través de varias, peligrosas y arriesgadas expediciones, sufrió algunos atentados pero tuvo algunos fieles a su mando, como por ejemplo, Juan Huallparrimachi, un afamado y aguerrido mestizo que aparentemente era hijo no reconocido de Francisco de Paula y Sanz, el último gobernador relista que tuvo la región boliviana de Potosí. Huallaparrimachi le salvó la vida a Juana en la histórica emboscada en el “Cerro de la Carretas”. Fue fiel a toda la familia especialmente con sus hijos.

Juana Azturduy protagonizó y lideró más de 30 batallas a lo largo de su trayectoria pero una de las que más se destaca su actuación fue la Batalla del Villar en 1.816 donde logró vencer a los realistas incluso arrebatar la bandera del regimiento al líder, dominar las fuerzas realistas y ocupar el Cerro La Plata, mientras su marido se encontraba en la Región del Chaco. La batalla del 3 de marzo la realizó acompañada de “30 fusileros criollos y 200 indias a caballo, denominadas «Las amazonas», derrotando las tropas españolas en Bolivia”. Cinco días después lideró otra batalla en el Cerro Potosí y debido a sus hazañas, se le concedió el grado de Teniente Coronel por parte del gobierno argentino. Sin embargo, esta distinción no evitó la futura desdicha que le esperaba: en noviembre de ese mismo año cayó herida en la Batalla de La Laguna y su marido Manuel murió tratando de salvarla, siendo herido con dos disparos en el pecho y luego decapitado: su cuerpo exhibido por orden y ejecución de Manuel Ovando. Juana quedó convaleciente, sola, embarazada de su quinto hijo, sin su compañero de vida, ni sus hijos pues éstos había perecido, los dos mayores en las luchas y la dos hijas menores a causa de la malaria. A este panorama se le sumó la confiscación de sus tierras y el constante asedio por parte de las tropas realistas de la que era víctima debido a su peligrosidad para la corona.

La gesta independentista de parte de Juana continuó al nacer su hija y al unirse al ejército “guerrillero” de Martín Miguel de Güemes, que operaba en el norte del Alto Perú pero con la muerte de este líder se diluyó la lucha y Azturduy también desistió de la lucha. Para el año 1.825 Bolivia alcanza su independencia de España y Azurduy regreso a su ciudad natal para intentar recuperar sus bienes y propiedades pero las autoridades hicieron caso omiso.

A pesar de todo sus aportes y legado no contó con reconocimiento popular de sus compatriotas, sólo contó con el reconocimiento de Simón Bolívar que preocupado por su precariedad, la visitó junto a Sucre y ordenó que se le ascendiera al grado de coronel, se le asignara una sencilla pensión, y en la sorpresiva reunión exclamó: «este país no debería llamarse Bolivia en mi homenaje, sino Padilla o Azurduy, porque son ellos los que lo hicieron libre». No recibió apoyo de ninguna de las autoridades de los territorios que ayudó a liberar, ni de Bolivia ni de Buenos Aires.

La prócer boliviana murió un 25 de mayo de 1.862 en la más profunda pobreza acompañada de un niño huérfano al que había asumido como suyo, fue enterrada en una fosa común en un total desdén de la sociedad que ella misma había ayudado a forjar. Fue exhumada un siglo más tarde y se le construyó un mausoleo en la Ciudad de Sucre.

En Bolivia el Aeropuerto, una región y la orquesta sinfónica infantil llevan su nombre en homenaje a la prócer. Recibió reconocimientos póstumos de parte del gobierno boliviano en 2.009 y 2.011. Argentina, por su parte, cuenta con varios regimientos de su ejército militar y escuelas con el nombre de la líder revolucionaria, recibió elogios de parte del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, entre los que se destaca, la colocación de una estatua de bronce de 16 metros, donada por el gobierno boliviano de Evo Morales, en la zona contigua de la Casa Rosada Argentina sustituyendo una de Cristóbal Colón. Ambos países han impreso monedas y billetes con la figura de Azturduy, su figura también ha sido exaltada en la literatura, el arte y la música. Hoy por hoy perdura en el imaginario colectivo latinoamericano como muchos le vieron y le describieron al momento de ir a las batallas: “vestida con túnica color escarlata de franjas, con bordados en hilos de oro y un birrete con adornos de plata y plumas blancas”.

Algunas fuentes consultadas:

Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Juana Azurduy». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Consultado en Diciembe de 2022. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/azurduy.htm

Juana Azturduy. Publicado por Wikipedia. Editado por última vez 23 de noviembre de 2022. Consultado en Diciembre de 2022. https://es.wikipedia.org/wiki/Juana_Azurduy

Martín F. Yriart,”Juana Azurduy: de la mujer histórica al mito popular”. Publicado por el Centro Virtual Cervantes. Copygriht 1997-2022. Consultado en Diciembre de 2022. https://cvc.cervantes.es/literatura/mujer_independencias/bados01.htm

Museo Histórico Nacional . “Juana Azurduy: la Revolución con olor a jazmín”. Consultado en Diciembre de 2022. Ministerio de Cultura de Argentina.

https://museohistoriconacional.cultura.gob.ar/noticia/juana-azurduy-la-revolucion-con-olor-a-jazmin/.

https://museohistoriconacional.cultura.gob.ar/noticia/juana-azurduy-la-revolucion-con-olor-a-jazmin/.

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