Siglo XVI

Isabel I de Inglaterra: la Reina Virgen

Isabel de Inglaterra (1.533-1.603)

Mejor conocida como la reina “Buena”, “Gloriana” o “Virgen”, la reina Isabel I era la tercera hija en la línea de sucesión del Rey Enrique VIII y de Ana Bolena quien murió cuando ella tenía tan sólo 3 años. Ana Bolena, madre de Isabel I fue acusada de infiel y de hereje por el propio Enrique VIII, pero en realidad, la historia sostiene que el verdadero motivo por el cual fue ejecutada fue su incapacidad de dar un hijo varón heredero a la corona, esto trajo como consecuencia, en primer lugar, que Isabel fuera deslegitimada, en segundo lugar, que creciera lejos de la corte, de su padre y de sus varias y sucesivas esposas, hasta que Catalina Parr una de sus madrastras mediase para que se le reconociese como heredera del trono Tudor.

Sus cuidados estuvieron a cargo del sacerdote Matthew Parker fiel de su madre y también de Katherine Champernowne pero fue Catalina Parr quien realmente ejerció una gran influencia sobre la joven que aprendió inglés natal, italiano, español, griego, latín recibiendo una prolífica educación, aunado a la filosofía protestante, (contraria a la de su hermana con la que más adelante tiene enfrentamientos). Heredó de su padre los rasgos físicos: la cabellera rojiza pero los rasgos de personalidad, sostienen los biógrafos, le vinieron de su madre definiéndola con calificativos como “carismática, enamoradiza, neurótica y protestante”.

Para el año 1.553 fueron legitimadas ambas hijas del monarca inglés, tanto María I como Isabel I fueron reconocidas como herederas al trono de parte de su hermano Eduardo cuando este asciende al poder, todo esto originó que María I, con el fin de luchar por su lugar en la corona decide contraer nupcias con Felipe II de España, entonces tuvo lugar, la rebelión de Thomas Wyatt que intentó evitar esa boda pero lo único que se consiguió fue que Isabel I fuese apresada en la Torre de Londres, también se intentó su ejecución, a la par de desheredarla pero el Parlamento lo impidió. Isabel que poseía un carácter persuasivo logró sortear las intrigas de parte de su hermana María I haciéndole creer que se convertía al cristianismo. De este modo y a la par de la progresiva enfermedad de María, Isabel I se convierte en 1.555 en la nueva reina de Inglaterra.

“Era Isabelina”

Asumió la corona con tan sólo 25 años, (1.559), la toma de posesión estuvo caracterizada por grandes celebraciones, pero también con grandes expectativas en torno con quien compartiría el liderazgo, es decir, con quien contraería nupcias la nueva reina, existía una preocupación generalizada en el pueblo inglés por el catolicismo acuciante. Sin embargo, la reina pronto mostró de forma muy abierta su completo desinterés por el matrimonio, de allí surge su apodo de reina Virgen, aún y cuando más adelante se le vinculase sentimentalmente con varios hombres nunca se le probó ninguna relación amorosa.

Los primeros años del reinado de Isabel I contaron con el apoyo del Sir William Cecil como primer Secretario y Tesorero real. Pero lo más importante de esta etapa fue su inexorable pacto con el Rey Felipe II de España para poder gobernar la tumultuosa situación de conflictos entre católicos y protestantes que se explicará más adelante.

Isabel I se encontró con una Inglaterra en guerra contra Francia porque su hermana María I había apoyado a su marido Felipe en las continuas guerras entre España y Francia, también se encontró con unas tensas relaciones con Escocia (1.522) porque en este territorio imperaba el catolicismo impulsado por María de Guisa madre de María Estuardo (nieta de Margarita de Tudor, hermana de Enrique VIII). Guisa no vivía en Escocia sino en Francia pero su influencia e impulso del cristianismo iba más allá de estar o no presente en el territorio.

Gracias al apoyo de Felipe II, Inglaterra bajo el mando de Isabel I pudo firmar la paz de Cateau-Cambrésis en 1.559, cediendo formalmente Calais a cambio de que Francia retirara el apoyo a las pretensiones de María Estuardo de conquistar el trono de Inglaterra, que desde el punto de vista político era una verdadera amenaza para Isabel.

En este mismo año mientras Francia emprende la guerra religiosa contra los hugonotes de parte de los Guisa, Catalina de Médici y Carlos IX, Isabel I apoyó la revolución liderada por John Knox, protestante escocés, organizó un ejército que sitió las tropas francesas en la ciudad de Leith, impidió de algún modo el avance francés pero no logró la victoria de forma total sólo consiguió la firma del Tratado de Edimburgo disminuyendo la influencia de Francia en Escocia.

Para el año 1.560, algunos sectores cristianos escoceses (calvinistas) acudieron a pedir ayuda a Isabel lo que se convirtió para la reina en una excelente oportunidad para desplazar de algún modo el poder de María I de Escocia, cuando ésta se refugió en Inglaterra la encerró en prisión. Por otra lado y de forma paralela también ayudaba indirectamente a los protestantes que estaban en Francia, sin menoscabar, la importancia del momento mundial que se estaba viviendo con el recién descubierto continente americano, donde España poseía un gran monopolio. Razón por la cual, Isabel I decide disminuir la alianza que tenía de hace años con Felipe II, todo lo contrario, bajo distintas alianzas con algunos Países Bajos tiene lugar en el enfrentamiento entre Inglaterra y España.

Guerra contra España

Múltiples variables desencadenaron esta contienda. En primer lugar, Isabel I apoyó a Francis Drake en actividades (atracos) que realizó contra la marina mercante española, y en segundo lugar, se gestó una nueva conspiración contra Isabel de parte de un acaudalado comerciante de Londres Anthony Babington, que intentó orquestar el asesinato contra Isabel para así coronar a María Estuardo como reina de Inglaterra, la conspiración fue descubierta y también sus responsables dentro de los que estaban la propia María y tuvo lugar su condena y ejecución de parte del Parlamento. Según los biógrafos Isabel no pretendía ejecutar a María pero existía una fuerte presión a la que no tuvo más opción que acceder, teniendo lugar la decapitación de esta en febrero de 1.587 en el castillo de Fotheringhay. María dejó en su testamento los derechos al trono inglés al Rey Felipe de España.

​En 1.587 Inglaterra con Drake a la cabeza ataca con éxito la ciudad Cádiz minimizando un posible avance de España pero aún y cuando podía significar un logro, existía de igual forma en toda Inglaterra cierta inestabilidad y descontento social porque las tropas que estaban luchando en los conflictos no habían recibido la remuneración prometida, es decir, la arcas públicas estaban vacías. En 1.589 decide de igual forma atacar las flotas españolas en aguas portuguesas resultando un total fracaso.

Isabel I mantuvo la guerra contra España al tiempo que emprendió algunas participaciones de las que resultó más favorecida Inglaterra como, por ejemplo, luchar a favor de los protestantes holandeses, apoyar a los protestantes de Francia liderados por Enrique IV, sin embargo, en el año 1.593 este último para evitar la muerte decide convertirse al Catolicismo por la inminente perdida del conflicto religioso, pero este suceso no disminuyó en Isabel la férrea decisión de continuar luchando contra España. Por ello mantuvo la alianza con Francia (2.000 soldados en Calais). En 1.596 intentó atacar colonias americanas y en 1.597 saqueó de nuevo la ciudad de Cádiz, entre tanto, Felipe saqueó Cornualles pero fracasó en su segundo intento.

Isabel I también tuvo que sortear un nuevo frente, en Irlanda ya se venía gestando desde el año 1594 la Guerra de los Nueve Años donde pretendía liberarse de Inglaterra pero Isabel frenó el levantamiento gracias a la acción del Barón de Mountjoy. Para 1603 España había desistido de apoyar esta rebelión debido a las continuas derrotas y a la muerte de Felipe II en 1.598.

Legado

Isabel I de Inglaterra desde muy joven supo sortear los contratiempos propios del ejercicio del poder y puso en práctica toda su inteligencia, astucia, prudencia, personalidad, tolerancia y cálculo a la hora de tomar decisiones. Su mandato enalteció en los ingleses el sentimiento nacionalista que llevó a Inglaterra a liderar de algún modo el tumultuoso Siglo XVI, instauró el “Anglicanismo” de forma tal que supo mantenerse de forma equidistante, en muchos momentos de su mandato entre “los protestantes” y “los católicos” que le sirvieron para mantener la corona.

La creadora de la “Era Isabelina” instauró la cultura, supremacía y poder de Inglaterra en Europa y no promulgaba vinculación en valores y filosofía con ninguna de sus probables herederas, en primer lugar, debido a sus enfrentamientos políticos, en segundo lugar, por sus posturas religiosas.

Como habíamos mencionado anteriormente el Parlamento presionaba constantemente a Isabel I para casarse y procrear herederos a la corona pero la Reina estaba firmemente decidida a no contraer matrimonio, los biógrafos sostienen que en realidad siempre quiso que gobernar sola, con respecto a este tema se le atribuyeron múltiples rumores que estaba incapacitada físicamente, que tenía problemas sicológicos derivados de una relación sentimental que tuvo con Thomas Seymour (segundo esposo de Catalina de Parr) quien quería ser rey a toda costa y seduciendo a Isabel cuando esta era muy joven planteaba una posibilidad pero era una relación cuanto menos prohibida por la diferencia de edad entre ambos. Pero lo importante es que Isabel I no tuvo necesidad de casarse para poder obtener réditos para su reinado, aún y cuando figuraron algunos favoritos como “lord Robert Dudley hasta Robert Devereux, conde de Essex, veinte años más joven que ella y que pagó con la vida su intento de mezclar la influencia política con la relación amorosa». Los historiadores coinciden en que Isabel I nunca permitió consejos o intromisión alguna en su decisiones de parte de los hombres que pudieron haber estado presentes en su vida.

Durante su reinado tuvo lugar un esplendor cultural de la música, el teatro, la arquitectura, la literatura de mano de grandes figuras como William Shakespeare, John Lyly, Christopher Marlowe.

Desde el punto de vista económico aunque los constantes conflictos religiosos, y en especial la guerra contra España acarreó muchas crisis económicas y escasez la reina supo sacar partido al desarrollo de la industria naval, además su política ambivalente entre católicos y protestantes sirvió de alguna forma para que el país se convirtiera en una nación receptora de cientos de refugiados que huían de la violencia de Francia y de los Países Bajos. Es importante destacar que “los Hugonotes” fueron una clase social ilustrada, profesionales que significó para Inglaterra una recepción importante de talento, variable muy importante para potenciar el desarrollo de los países ayer, hoy y siempre.

Isabel I de Inglaterra hacia 1.598 perdía poco a poco su salud azotada por una fuerte depresión debido a la muerte de muchas personas cercanas a ella. Se negó a reposar, a recibir cuidados y a ser vista por los médicos falleciendo el 24 de marzo de 1.603. Las causas exactas de su muerte se desconocen porque de joven sufrió de varicela, también se le aduce su muerte a que de adulta utilizaba un maquillaje basado en un producto llamado albayalde, que era mezcla de dos materiales tóxicos como el plomo y vinagre.

Su sucesor nombrado por ella misma y gracias a las gestiones de Robert Cecill (hijo de su mano derecha William Cecil) fue Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia, hijo de María I Estuardo, lo que se tradujo en la unificación de los reinos de Escocia e Inglaterra.

Su funeral se realizó el 28 de abril de ese mismo año con todos los honores y su féretro se encuentra en la Abadía de Westminster.

Cate Blanchett, interpretó en el año 2.007 a esta poderosa mujer del Siglo de Oro y con ello se hizo ganadora del Oscar a la mejor actriz. «Elizabeth: la edad de oro» dirigida por Shekhar Kapur también fue laureada con el Oscar al mejor vestuario.

Algunas fuentes consultadas:

Historia National Geographic. “Isabel I y la era dorada de Inglaterra”. Publicado el 06 de noviembre de 2018. Consultado en abril de 2021. https://historia.nationalgeographic.com.es/a/isabel-i-y-era-dorada-inglaterra_7156/6


Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Isabel I de Inglaterra. Biografía. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/monografia/isabel_i/ el 12 de febrero de 2021.

Romero, Belén. “Así era Isabel I de Inglaterra, la Reina Virgen” Publicado por el Diario La Vanguardia. El 17 de Noviembre de 2018. Consultado en Abril de 2.021. https://www.lavanguardia.com/historiayvida/edad-moderna/20180829/47313359193/asi-era-isabel-i-de-inglaterra-la-reina-virgen.html#foto-2

Wikipedia. Isabel I de Inglaterra. Editado el 11 de febrero de 2022. Consultado en abril de 2021. https://es.wikipedia.org/wiki/Isabel_I_de_Inglaterra

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