América, Siglo XIX

Elisa Acuña, la activista más representativa del México Revolucionario

Educadora, periodista, feminista y anarquista, Elisa Acuña fue una de las mujeres más importantes de la historia contemporánea mexicana, se destacó como una férrea defensora los derechos humanos en su particular lucha contra el instaurado régimen de Porfirio Díaz, quien gobernó el país durante más de 30 años cometiendo algunas grandes injusticias sociales a lo que la activista siempre se opuso. Un poco más detalles sobre su interesante vida a continuación.

Existe escasa bibliografía de una de las mujeres más representativas del México gobernado por Porfirio Díaz; lo que si es ampliamente conocido que sus padres Antonio Acuña y Mauricia Rosete escribían el nombre de la futura periodista como Rosseti; María Elisa Brígida Acuña Rosseti nació un 8 de Octubre del año 1.887 en la población Mineral del Monte (Hidalgo) en el seno de una familia humilde. Desde muy joven fue una mujer muy ávida de conocimientos y autodidacta, como muchas de las mencionadas anteriormente en este espacio, hasta el punto tal de que con tan sólo 13 años culminó con éxito sus estudios como educadora (Magisterio) obteniendo el título de maestra, de esta forma, la joven Elisa comenzó ejerciendo su oficio como maestra en zonas rurales, bajo un contexto político y social convulso pero que la profesión estaba altamente demandada por la necesidad de educar a al población especialmente en la lectura y la escritura.

A partir del año 1.901 Elisa comienza una nueva etapa en su vida relacionado un poco más con el plano social, había pasado algunos años de experiencia y había vivido en primera persona las precariedades sociales que imperaban en la época, razón por la cual, comenzó con una etapa más activista participando en el Primer Congreso de Clubes Liberales, seguidamente empezó a formar parte del Club Liberal “Ponciano Arriaga”, creado por Camilo Arriaga, conocida ampliamente por ser una de las primeras asociaciones de carácter político-socialista, ésta estuvo integrada por varios compañeros de luchas entre los que se destacan Antonio Díaz Soto y Gama, como su vicepresidente, y también fueron incorporadas algunas mujeres entre las que se destacó a Elisa Acuña como parte de la directiva. El club Liberal Ponciano Arriaga era una asociación dedicada a la lectura de publicaciones de carácter anarquistas y socialistas, estos libros habían sido adquiridos en la ciudad de París; su segunda celebración no pudo llevarse a cabo porque las fuerzas militares del gobierno no lo permitieron.

Para el año 1.903 el grupo socialista apoyó abiertamente la candidatura de un oponente al general Porfirio Díaz pero esto trajo consigo que el grupo se disolviera y sus integrantes optaron por el exilio, dos años más tarde el grupo se convirtió en la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano (1.905). En todo este proceso Elisa Acuña logró adquirir mayor experiencia y comenzó a formar parte de el Centro Director de la Confederación de Clubes Liberales de la República organización dirigida por los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón, a la par la publicación de artículos periodísticos para editoriales como Excélsior y El Duende de Veracruz, de contenido abiertamente revolucionario, socialistas y dirigidos a combatir ideológicamente el régimen de Porfirio Díaz, al apoyo que éste recibía de parte de la iglesia católica, apoyar las reivindicaciones de trabajadores y mineros, entre otras temáticas.

Todo este panorama político trajo consigo que fueran apresados los líderes de la revolución entre los que se destacaron Juan Sarabia, Enrique Flores Magón, Alfonso Cravioto, Santiago R. de la Vega y Ricardo Flores Magón, los motivos de las autoridades del estado fue “ultrajes a los agentes de la autoridad”; contrario a lo que pretendían las esferas del poder la lucha no mermó todo lo contrario los activistas lograron dentro de la cárcel seguir gestando su lucha, recibiendo libros relacionados con el tema y organizando de igual forma los editoriales y publicaciones contra el régimen.

La cárcel de Belén de Ciudad de México fue consecuentemente el sitio donde tuvieron lugar la gestación de los revolución y Elisa Acuña no escapó de ello con tan sólo 17 años y debido a su activismo confeso fue apresada en el año 1.905 junto a otras compañeras de causa, como por ejemplo, Dolores Jiménez y Muro, ambas formaban parte de la lucha desde los inicios del Club Liberal a partir de entonces, Elisa Acuña comenzó una nueva etapa encaminando su lucha reivindicativa hacia los derechos políticos y sociales de la mujer.

La etapa feminista de Elisa Acuña tuvo lugar con el apoyo de Dolores Jiménez y Muro con quien creó una asociación destinada a fomentar la igualdad de género denominada “Hijas de Cuauhtémoc”, por otro lado, también formó de “Amigas del Pueblo” una asociación cuyo objetivo era demandar antes las autoridades pertinente el derecho a votar de parte de las mujeres, es decir, fomentar el sufragismo. En este sentido, es necesario destacar que en medio de sus luchas reivindicativa tuvo lugar una manifestación en la que resultaron 9 muertos, mejor conocida como “la manifestación de Colonia de Santa Julia”.

Acuña se destacó por su incansable lucha a favor de los derechos sociales y para ello a pesar de las contrariedades del momento, creó el periódico Fiat Lux, para el año 1911 creó la publicación “La Guillotina” continuó colaborando con anteriores periódicos y al año siguiente y se convirtió en colaboradora de la publicación “Nueva Era”, a la par de continuar con la lucha por lograr cambios dentro de las estructuras políticas del estado como el apoyo abierto a la candidatura de Francisco I. Madero a la presidencia fundando la organización “Socialismo Mexicano”, en la ciudad de Ciudad de México. Sin abandonar su faceta feminista junto a Dolores Jiménez participó en la creación de otro grupo a favor de los derechos de la mujer denominado “Hijas de Anáhuac” el mismo estuvo integrado por alrededor de 300 mujeres de filosofía liberal que demandaban a la autoridades pertinentes “mejores condiciones laborales para las mujeres y un cambio político de fondo”.

La vida obra y activismo de Acuña trajo consigo importantes avances sociales que le han sido ampliamente reconocidos y lo más importante incorporados en la Constitución del año de 1.917 a favor de los derechos de la mujer. Sus últimos años de activismo los dedicó a apoyar la causa campesina de Emiliano Zapata como “informante”, “propagandista” incluso participante en el Ejército Libertador del Sur hasta mediados del año 1919. Una vez finalizada la etapa convulsa de la revolución rompió techos de cristal en cargos donde era vital la toma de decisiones, tales como: el Consejo Feminista Mexicano, perteneciente a la Liga Panamericana de Mujeres; también dirigió la sexta Misión Cultural en las poblaciones de Zacatecas, Aguascalientes, y San Luis Potosí; finalmente formó parte del departamento de prensa de la Biblioteca Nacional, instituto que originó años después la Hemeroteca Nacional de México.

Nunca descansó en su afán de alcanzar reivindicaciones sociales hasta que un 12 de Noviembre del año 1.946 tuvo lugar su fallecimiento en la ciudad de México a causa de un cáncer gástrico.

Algunas fuentes consultadas:

Hernández, Elizabeth. “Elisa Acuña Rosseti, mujer hidalguense y revolucionaria”. Publicado por el Diario Milenio el 17 de Noviembre de 2020 y consultado en junio de 2023.https://www.milenio.com/cultura/elisa-acuna-rosseti-mujer-hidalguense-revolucionaria

Wikipedia. Elisa Acuña. Publicado y editado por última vez el 21 de enero de 2023. Consultado en junio de 2023. https://es.wikipedia.org/wiki/Elisa_Acu%C3%B1a

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