Con la llegada al gobierno de Ricardo Lagos en el año 2002, Michelle Bachelet fue escogida por el nuevo presidente como Ministra de Defensa; convirtiéndose así en la primera mujer en el país en alcanzar ese cargo, al igual que en toda América Latina, incluso una de las pocas del mundo en ostentar tamaña responsabilidad. En su caso como su padre había sido militar supo manejarse con facilidad en el mundo castrense desde donde emprendió una serie de medidas encaminadas hacia la reconciliación, la reivindicación y la modernización de todas las fuerzas de seguridad del estado. Instauró la participación de las fuerza militares en “misiones de paz” en zonas de conflictos, tales como: Chipre y Bosnia y Herzegovina. No sólo incorporó la figura de la mujer dentro del mundo militar sino que la potenció facilitando el ingreso; también incorporó cambio en el acceso militar “obligatorio” pero sobre todo puso en marcha la destrucción de “campos minados” bajo “las disposiciones del tratado de Ottawa”.
Bajo su gestión logró de alguna forma modernizar pero sobre todo humanizar una institución mayoritariamente integrada por hombres lo que hizo crecer su popularidad y para el año 2.004 era una de las personalidades políticas mas influyentes con mayor apoyo para liderar el país. Para el 01 de octubre de 2004 comenzó a preparar su candidatura con el respaldo del partido Concertación (PPD y PS) y obtuvo la victoria en segunda vuelta con el 53,49% de los votos frente al 46,51% de su principal contrincante el derechista Sebastián Piñera. El 11 de marzo de 2.006, Michelle Bachelet toma las riendas del país convirtiéndose en la primera mujer en ejercer ese cargo y en llegar al poder por elecciones democráticas tanto en Chile como América Latina aún y cuando el país contaba con una sociedad conservadora a sabiendas por ella y por todos prometió emprender grandes reformas, así lo hizo saber en uno de sus primeros discursos: «soy mujer, socialista, divorciada y agnóstica». «La política entró a mi vida destrozando lo que más amaba. Porque fui víctima del odio, he consagrado mi vida a revertir su garra y convertirlo en comprensión, tolerancia y, por qué no decirlo, en amor».
Comenzó una nueva era en la República de Chile y aunque Bachelet se dispuso a cumplir las promesas hechas se encontró con varios y grandes desafíos como el caso de las protestas estudiantiles contra la Ley Orgánica Constitucional de Educación (LOCE), “y las críticas al diseño del nuevo sistema de transportes de Santiago”, mejor conocida, como «crisis del Transantiago»; por otro lado, el aumento de “las contribuciones producto de la aplicación de la denominada Ley de Rentas Municipales, la aprobación del proyecto de ley para regular la subcontratación laboral nacido en la administración anterior”, le condicionaron sus primeros meses pero lo que mayor escollo produjo fueron las protestas estudiantiles que se tornaron cada vez más violentas y se extendieron por varias zonas del país. Los detractores políticos de Bachelet le criticaron por ignorar la situación y no resolverla a tiempo con eficacia.
Aunque todo este panorama trajo consigo un descenso de su popularidad, sus primeras medidas fueron “la entrega de bonos de invierno a las familias más pobres del país, una reforma a la salud chilena a costa de los dineros del cobre, la construcción de nuevos hospitales y la creación de los Ministerios de Seguridad Ciudadana y del Medio Ambiente”, por otro lado, alcanzó grandes logros en materia de reivindicaciones históricas, tales como: la investigación sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la dictadura militar, y su forma de resolver los problemas económicos internos frente a una crisis económica global, en este sentido, Bachelet logró la incorporación para el año 2.010 de Chile en la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica (OCDE). El asunto educativo lo resolvió aumentando el presupuesto en casi un 40% para los años 2007-2010 tanto en relación a subvenciones como en la educación superior.
Con respecto a la igualdad de género el primer gobierno de Michelle Bachelet mejoró sus índices constatados por el “Global Gender Gap Report” que para el año 2010, lo situó como en el lugar 48 de 134 países. Para el año 2.010 la presidenta culminó su gobierno con una popularidad bastante aceptable por parte de la sociedad chilena, que según los expertos, se debió a su gestión económica, (aumento de exportaciones de cobre) a su carisma y la proyección internacional que alcanzó Chile durante su mandato, pues es necesario destaca que Bachelet ocupo la primera magistratura como Presidenta de la Unión de Naciones Sudamericanas Unasur y fortaleció relaciones con Estados Unidos, Europa así como también con sus cercanos Bolivia, Venezuela empañadas por supuestas presiones de EEUU) Uruguay y Argentina con este último intentó mejorar las relaciones bilaterales con una nueva licitación del Tren Transandino que unía ambos países pero los intentos fueron infructuosos.
La gestión de gobierno realizada por Michelle Bachelet la convirtieron en la candidata ideal para liderar la vicesecretaria general de la Organización de las Naciones Unidas en su sección Igualdad de Género y la Promoción de la Mujer de Naciones Unidas, mejor conocida como “ONU Mujeres” cargo en el que se desempeño hasta el año 2.013 y desde donde logró la aprobación del acuerdo sobre «Eliminación y prevención de todas las forma de violencia contra las mujeres y las niñas». Para el año 2013 Michelle Bachelet vuelve a Chile para ser reelegida por un nuevo mandato presidencial que comenzó el 11 de marzo de 2.014 donde en los primeros 100 días de gobierno ejecutó ayudas a las familias menos favorecidas, creó leyes para fortalecer los derechos de niños y adolescentes; realizó la promoción de una nueva constitución; y retiró la polémica “Ley Monsanto” que según los detractores consideraban que beneficiaban a las grandes empresas vendedoras de semillas perjudicando a los agricultores, soportó la renuncia de 10 ministros de su gobierno y creó el ministerio de la Mujer y Equidad de Género.
Por otro lado se enfrentó con diligencia, rapidez y de forma personalizada ante la catástrofe ocasionada por el terremoto de 8,2 grados ocurrido el 01 de abril de 2014 a pocos meses de asumir el mando del país. En el plano económico impulsó una reforma tributaria y además aumentó los tasas impositivas a las grandes empresas. Su segundo gobierno que culminó en el año 2018 se caracterizó por reformas de índole social que abarcaron: la revisión y ayudas para el sistema de pensiones, creación de centros de atención a niños, adolescentes y personas mayores, mejoró las condiciones laborales de los y las trabajadoras del hogar, regularizó el voto de los ciudadanos chilenos en el exterior, puso en marcha la despenalización del aborto, emprendió programas de reformas al que llamó “revitalización de los barrios”; creó las universidades públicas de Aysén y O`Higgins, (promesa de su primer gobierno) y decretó la exploración y explotación de litio con la intención de mejorar la actividad minera.
Pero por otro lado, su mandato cerró con un descenso de su popularidad debido a que el crecimiento económico se estancó en comparación con el gobierno de su antecesor Sebastián Piñera (2010-2014) un contexto internacional adverso pero sobre todo, según los expertos sostienen que se debió a un “desempeño hostil e incierto proyecto por la administración de Bachelet. Esto aunado a aumento del gasto público, y del factor “riesgo país. Bachelet entregó el país en el año 2018 con una deuda US$1.800 millones de Déficit anual de gastos comprometidos”, según un estudio de “Libertad y Desarrollo” un centro de estudios sobre políticas públicas de libre mercado del país sureño.
A pesar de ello el desempeño de Michelle Bachelet no quedó centralizado sólo en su país, todo lo contrario, la prolífica e incansable gerente antes de dejar la presidencia chilena aceptó el máximo cargo de la Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño (ASMRN) perteneciente a la Organización Mundial de la Salud (OMS), a la par de llevar a cabo uno de sus más grandes proyectos: la Fundación Horizonte Ciudadano, de creación propia y destinada al fomento de los derechos humanos, valores democráticos, la igualdad de género y el cuidado del ambiente. Cabe destacar que como Alta Comisionada para los Derechos Humanos visitó Venezuela en el año 2.019 exhortando sobre las irregularidades democráticas y la presencia de “casos de torturas” y “ejecuciones extrajudiciales”.
Para el año 2.023 en la inauguración del ciclo de Cursos de Verano de la Universidad Complutense Madrid (UCM) destacó la importancia de incorporar a la mujer en los escenarios actuales, advirtió que a pesar de los avances, la mujer seguía siendo las que más sufrían las violaciones de derechos humanos y la desigualdad, analizó las grandes diferencias del acceso a la cobertura de necesidades básicas como la educación y la salud que no están cumplidas por países, debido a la “falta de empoderamiento y la brecha de género” por ello importancia de hacer un llamamiento colectivo que permita reducir las brechas y aunque reconoció que la pandemia “frenó” algunos avances; “desnudó todas las desigualdades existentes y las exacerbó”, especialmente en materia de salud y derechos humanos se debe seguir avanzando especialmente incorporando a la mujer, no sólo en términos de activismo sino en la incorporación real de la mujer en todos los escenarios posible; porque, según la experta, representan “la mitad del potencial en el cambio del mundo”.
La destacada política ha recibido innumerables reconocimientos dentro y fuera de su país, tales como: «Orden del Honor al Mérito del Fútbol Sudamericano», (2.009); Gran Maestre de la Orden de Bernardo O’Higgins (2.006-2.010 2.014-2.018); Gran Maestre de la Orden al Mérito de Chile (Bandera de Chile Chile, 2.006-2.010 2.014-2,018). En el plano internacional se le ha concedido las más altas condecoraciones simbólicas dentro y fuera de América Latina; tales como: la Medalla de la República Oriental del Uruguay (2.006);Gran collar de la Orden del Libertador Simón Bolívar (Venezuela 2.007); Collar de la Orden del Águila Azteca (México, 2007); Dama del collar de la Orden de Isabel la Católica (2.010); al igual que diversos reconocimientos de países como: Portugal, Italia, Australia, Suecia, Estados Unidos, Reino Unido y sus vecinos más cercanos Argentina, Ecuador, Brasil, Guatemala. Michelle Bachelet es considerada una de las mujeres más influyentes y poderosas del siglo XXI, dentro de los prestigiosos rankings mundiales de las revistas Time y Forbes.
Algunas fuentes consultadas:
Fernández, Jaime. “Michelle Bachelet tiene claro que no hay democracia sin derechos humanos, ni desarrollo sin las mujeres”. Publicado por Tribuna Complutense de la Universidad Complutense de Madrid. Publicado el 21 de julio de 2023. Consultado en septiembre de 2023. https://tribuna.ucm.es/news/michelle-bachelet-cursos-verano-ucm-2023
Libertad y Desarrollo. “La pesada mochila que deja Bachelet: US$1.800 millones de déficit annual en gastos comprometidos”. Publicado el 12 de junio de 2017. Consultado en septiembre de 2023. https://lyd.org/centro-de-prensa/noticias/2017/06/la-pesada-mochila-deja-bachelet-us1-800-millones-deficit-anual-gastos-comprometidos/
Wikipedia. Michelle Bachelet. Publicado y editado por última vez el 18 de agosto de 2023. Consultado en septiembre de 2023. https://es.wikipedia.org/wiki/Michelle_Bachelet
