Mundo, Siglo XX

Leyla Yunus, la voz de la disidencia de Azerbaiyán

La activista por los derechos humanos azerbaiyaní y actual directora del Instituto de Paz y Democracia, una organización que vela por los derechos humanos ha sido muy reconocida por sus trabajos de ayuda a los ciudadanos de Bakú, quienes sufrieron desalojos forzosos, por convertirse en la voz de muchos desfavorecidos y por sufrir en su propia experiencia la persecución de un régimen instaurado desde hace más de una década. Un poco más de su interesante historia a continuación.

Leyla Islam Qizi Tunusova, mejor conocida como Leyla Yunus, nació el 21 de diciembre del año 1.955, en Bakú República Socialista Soviética Azerí. Existen muy pocos datos sobre su infancia y su familia en muchas de sus biografías que se centralizan en sus logros como activista por la paz. Leyla cursó estudios universitarios en la Universidad Estatal de Bakú, y para su doctorado escribió la defensa de la disertación de tesis sobre “Rivalidad inglés-rusa en el mar Caspio y Azerbaiyán en la primera parte del siglo XVIII”. Yunus estuvo activa en círculos pro reforma. En 1988, fundó el “Frente Popular de Azerbaiyán en apoyo de la Perestroika” junto a un pequeño grupo de intelectuales moderadores. Para el año 1990, Leyla y Zardusht Alizadeh formaron el partido socialdemócrata, con el objetivo de establecer una voz política moderada, en ese mismo año publicó un ensayo titulado “Las responsabilidades de un político”, abogando por un curso medio democrático y rechazando el nacionalismo extremo como la represiones violentas del régimen soviético.

Durante los años 1.992-1.993, se vivieron épocas tumultuosas en los que debió encargarse del Centro de Información analítica del Ministerio de Defensa y soportó años de hostilidades en el conflicto de Nagorno-Karabaj en los que se desempeñó como Viceministra de Defensa, sin embargo, nunca dejó de trabajar con los activistas de la sociedad civil, tanto en Azerbaiyán como en Armenia para pedir la paz. Lo hizo también acompañada de su esposo Arif Yunus con quien no sólo comparte vida sentimental sino ideales y la profesión de historiadores. La pareja se le conoce mundialmente como los responsables de la búsqueda de la paz en Armenia.

Para el año 1.995 Leyla Yunus se convirtió en directora del Instituto de Paz y Democracia, desde allí realizó un arduo trabajo en los que de alguna forma dio a conocer y patentó de primera mano las víctimas de las violaciones de los derechos humanos bajo el régimen del presidente Ilham Aliyev, entre los que se destacan, activistas, presos políticos, asesinados, que al parecer, según los expertos conocedores del tema sostienen que ha podido salir ilesos de todas las denuncias “gracias a su riqueza en petróleo y gas” aunque la activista siempre ha liderado la voz en el mundo en los distintos escenarios internacionales no sólo sobre las constantes violaciones de los DDHH sino también “ El escándalo de los sobornos a diputados de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE)”.

En el año 1.998, participó en la Consulta Europea del Programa de Mujeres Constructoras de la Paz (WPP) de la confraternidad Internacional de Reconciliación, junto con un homologo armenio, sobre la no violencia activa, sin embargo, su labor se vio empañada años más tarde al ser fue acusada y juzgada por difamación, en el año 2.009 después de haber declarado que había una conducta policial incorrecta en un reciente juicio por secuestro, alegando que la policía había participado en el tráfico de dos jóvenes involucrados. El Ministro del Interior, Ramil Usubov presentó una demanda contra Leyla, afirmando que ella había “causado peligro al poder de la policía” Humain Rigths Watch, Organización no gubernamental (ONG) dedicada a la investigación, defensa y promoción de los derechos humanos, protestó por el juicio, afirmando que “un juicio contra Yunus sentaría un terrible precedente para la libertad de expresión en Azerbaiyán” mientras que otros grupos internacionales describieron el caso como “un ejemplo más de gobierno azerbaiyano que reprime la libre expresión”.

Para el año 2.014, Leyla y su marido fueron acusados de “fraude, evasión de impuestos y cargos de traición”, pero desde siempre sus detenciones han sido vista en la esfera internacional como un paso más de la represión contra la sociedad civil en Azerbaiyán. Se realizaron bajo un contexto de muchas presión internacional y bajo la lupa y crítica de las organizaciones defensoras de los DDHH entre las que se destacaron: “Amnistía Internacional, Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Observatorio para la Protección de los Defensores de los derechos humanos, Iniciativa Nobel de la Mujer, Reporteros Sin Fronteras, Human Rights Watch ”, entre otros.

Un 13 de agosto de 2.015, Leyla fue condenada a 8,5 años de prisión; y, su esposo, Arif, a 7 años, durante la precariedad de su encarcelamiento la salud de ambos se vio seriamente afectada pero muy especialmente la de Leyla debido a su condición de diabética y en medio de informes de que las autoridades azerbaiyanas se negaron a proporcionarle asistencia médica, Leyla escribió una carta abierta publicada en varios sitios web de DDHH, donde manifestaba el panorama de sus activistas pero muy especialmente la suya: “nunca…hubiéramos predicho que el siglo 21 traería tal represión, de la década de 1930”. Luego de arduas negociaciones y presiones fue liberado su marido en noviembre de 2.015 y un mes después en diciembre de 2.015, Leyla. Sin embargo, los cargos en su contra continuaron con la figura legal como “ orden suspendida” marcando un precedente en la historia contemporánea del país.

La República Socialista Soviética de Azerbaiyán, rica en minerales como el gas y el carbón está gobernada en la actualidad por Ilham Aliyev desde el año 2.003, su gobierno recibe constantemente críticas relacionadas con casos de corrupción, elecciones opacas, persecución contra el pueblo armenio muy especialmente a quienes le critican, tales como: la líder Leyla Yunus, la prensa y/o organizaciones que dan voz a los desfavorecidos. Leyla Yunus, por su parte, ha logrado que su labor sea reconocida con el Premio Andréi Sájarov a la Libertad (2.014), junto a otros activistas, tales como: Rasul Jafarov, Anar Mammadli y Intiqam Aliyev; en octubre de 2.014 recibe en solitario el Premio Polaco de “Sérgio Vieira de Mello” , y en 2.019 fue nominada al premio “Human Rights Tulip”.

Para el año 2.017 la activista denunciaba ante los medios de comunicación social una campaña de “lavado de dinero” del presidente para limpiar su imagen ante la esfera internacional porque Azerbaiyán había ingresado al Consejo de Europa y estaba en negociaciones con la UE para un Acuerdo de Asociación, sin embargo, la cantidad alcanzaba que rondaba los 3 millones de euros había abarcado “gastos en América, en los Juegos Europeos, la Fórmula 1… Julio Iglesias vino a cantar. ¿Cuánto le pagaron? ¿No sabía que cuando canta allí, en el otro edificio la gente es asesinada y muerta? ¿Está cómodo así? Pregúntenle. Teníamos idealizado que en Occidente había democracia, respeto a los derechos humanos… Azerbaiyán ingresó. No se presta atención a las violaciones de los derechos humanos. ¿Por qué apoyan a un dictador?”. Fueron sus duras críticas a la doble moral que impera en Occidente. Tanto ella como los suyos no descansan en su lucha.

Algunas fuentes consultadas:

Wikipedia. “Leyla Yunus. Leyla İslam qızı Yunusova”. Editado y publicado por última vez el 31 de marzo de 2023. Consultado en agosto de 2023. https://es.wikipedia.org/wiki/Leyla_Yunus.

Flores, Félix. Entrevista en La Vanguardia: “Leyla Yunus: “La baja del precio del petróleo me sacó de la cárcel”. Publicado el 115 de mayo de 2019. Consultado en Agosto de 2023.https://www.lavanguardia.com/internacional/20190515/462250350380/leyla-yunus-baja-precio-petroleo-me-saco-carcel.html

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