Oriana Fallaci (1.929-2006) Italia. Prolífica periodista, escritora, y activista con una amplia y reconocida carrera, gracias a sus innumerables publicaciones pero muy especialmente a sus trabajos como corresponsal de guerra convirtiéndose en la primera mujer en alcanzar esta peligrosa faceta de la profesión periodística marcando un punto de inflexión en la forma de ejercer el oficio en todas sus facetas. Odiada por algunos y venerada por otros la periodista también incursionó desde muy joven como activista, al igual que sus padres, contra la dictadura de Benito Mussolini y la invasión alemana a Italia. Un poco más de su interesante historia a continuación.
Oriana Fallaci nació en la ciudad italiana de Florencia un 29 de junio de 1.929 en el seno de una familia humilde y trabajadora, su padre se dedicaba a la construcción y también era un “partisano anti-fascista”, su madre a la crianza de las hijas y el cuidado del hogar. Fue la primera hija de un matrimonio que presenció el auge y caída de la dictadura de Benito Mussolini, en este contexto todas crecieron bajo una educación marcada por valores contra las injusticias imperantes de la situación política en la que se encontraban. Oriana desde muy pequeña siempre se destacó por su inteligencia, sagacidad y de adolescente ya contaba con una gran conocimiento acerca de la situación en la que se encontraba.
Siendo la mayor de las hermanas, desde muy joven, Oriana apoyaba y ayudaba en algunas funciones políticas de su padre, con tan sólo treces años colaboraba con el frente “partisanos” suministrándole municiones, atravesando pueblos para ello con total naturalidad, incluso colaboró con la demolición de puentes para evitar el auge de la ocupación alemana formando parte del grupo de Resistencia “Justicia y Libertad”. Poco a poco colaboró de forma más férrea contra el fascismo de Mussolini y Hitler. Fallaci creció en un contexto muy complicado para la mujer y vivió de primera mano la persecución de la que fue víctima su padre que “fue apresado, torturado y más tarde liberado”, y mientras la familia vivía esos duros momentos ella continuaba en su lucha de forma clandestina. Al parecer nunca experimentó el miedo.
Su arrojo y determinación al proceso de resistencia una vez culminada la guerra le valieron un reconocimiento formal por parte del ejército y con tan sólo 14 años aprovechó estas “ayudas” para enfocarse en sus estudios, aunque la joven ya había realizado estudios formales medios en el liceo clásico Galileo, la beca recibida le hizo acceder a los estudios de Medicina, sin embargo, pronto se percató de que su verdadera vocación estaba en las letras, en gran parte, influenciada por su tío Bruno Fallaci, quien también era periodista y dirigía varios medios de comunicación social locales. La idea inicial de Fallaci era “costear” sus estudios de Medicina escribiendo para estos diarios pequeños, pero el periodismo se convirtió en su gran pasión. Comenzó desde muy joven escribiendo sencillos reportajes para un diario de Florencia y una vez que dejó de lado la Medicina «debutó en el “Mattino Dell’ Italia centrale”, periódico de inspiración cristiana». Cabe destacar que todas las hermanas Fallaci se dedicaron al ejercicio del periodismo.
En sus comienzos Fallaci escribió sobre diferentes temas como: crónicas judiciales, sucesos locales y cuando empezó a obtener mayor experiencia le encomendaron escribir un reseña a favor del político y secretario general del Partido Comunista Italiano, Palmiro Togliatti, pero ella se negó, razón por la cual fue despedida y partió a la ciudad de Milán a trabajar con su tío quien era director del semanario “Época de Mondadori”, en esta etapa de su vida lejos de tener privilegios su tío le “le encomendaba los peores trabajos, definidos por ella mas adelante como «encargos infames». Fallaci siempre fue una joven ávida de conocimientos, de grandes retos y la década de los cincuenta significó unos años ye le sirvió de grandes experiencia en el plano periodístico, además de recorrer Estados Unidos. Para el año 1.951 publicó por primera vez en un diario ampliamente reconocido un artículo para el diario L’Europeo, donde empezó a tratar temas relacionados con sucesos, modernidad.
Instalada en Estados Unidos y aún y cuando no compartía los ideales de la sociedad americana conoció vivió y trabajó en varias ciudades entre las que se destacada Nueva York (1.956) y California, allí comienza a escribir sobre sociedad y a entrevistar y conocer personalidades públicas famosas, lo que se conoce como “prensa rosa” o prensa del corazón”, todos estos años de experiencia le sirvieron para publicar su primer libro, que evidentemente estuvo cargado de una gran crítica social del acontecer dentro del mundo del espectáculo, “los siete pecados capitales” contó con un prólogo realizado nada menos que por el prestigioso actor y director Orson Welles.
Fallaci fue una destacada periodista debido a su sagacidad y a su particular manera de entrevistar a sus personajes, y porque casi siempre mostraba su postura política frente a sus entrevistados, razón por la cual, siempre su actividad profesional estaba cargada de excentricidad, polémica pero especialmente de innovación y vanguardia en el medio periodístico. En la década de los sesenta debido al contexto internacional caracterizado por la guerra Fría, la Guerra de Vietnam, y la carrera armamentística Fallaci comenzó con lo que realmente le apasionaba la política y el acontecer internacional. En 1.962 publicó su segundo libro “Penelope en la Guerra”, una edición en donde relataba la situación de la mujer en Oriente Medio”, destacando su etapa más feminista.
Por otro lado, otro de los grandes logros desde el punto de vista periodístico, para la sociedad y para la propia periodista fue conocer desde dentro todo lo relacionado con la carrera espacial, Oriana Fallaci se convirtió en la única periodista que logró acceder a la Nasa bajo permiso especial, allí entrevistó a todos los científicos involucrados en los lanzamientos de cohetes al espacio que contribuyeron a hacer historia y lo relató todo de forma muy magistral en su tercer libro, “Aquel día en la Luna” (1970), en esta oportunidad la periodista volcó toda la experiencia vivida al entrevistar a personalidades como el jefe de proyecto de la misión, el científico alemán Wernher von Braun, quien sorpresivamente resultó ser un científico que construí armas para la Alemania Nazi.
Sin embargo, un episodio importante citado en todas sus biografía ha sido el hecho de que a Fallaci el propio comandante del Apollo 12 Charles Conrad le solicitó orientació sobre qué frase decir una vez alcanzada la hazaña de pisar la luna. Neil Amstrong ya había pronunciado «Un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad», y Fallaci haciendo uso de su característico sarcasmo le sugirió que dijese «Para Neil sería un pequeño paso, pero para mí ha sido muy grande», en relación a la baja estatura con la que contaba el mismo, quien lejos de desmerecer el consejo realizaó todo lo contrario, al parecer, los biógrafos coinciden en que Conrad “llevó consigo a la Luna una foto de Oriana y su madre de cuando era niña, dijo exactamente esa frase cuando llegó al satélite”. Fallaci fue convirtiéndose así en la periodista más amada por algunos y más odiada por otros pero jamás ignorada.
Algunas fuentes consultadas:
Gonzáles Enric, “La exagerada vida de Oriana Fallaci”. Publicado por el diario el País el 16 de septiembre de 2006. Consultado en julio de 2023.
https://elpais.com/diario/2006/09/16/cultura/1158357603_850215.html
Sadurní, JM. “oriana fallaci, la primera corresponsal de guerra italiana”. Publicado por la Revista National Geographic. Actualizado el 27 de junio de 2023. Consultado en julio de 2023.https://historia.nationalgeographic.com.es/a/oriana-fallaci-primera-corresponsal-guerra-italiana_18106
Wikipedia. Oriana Fallaci. Publicado y editado por última vez el 25 de mayo de 2023. Consultado en julio de 2023. https://es.wikipedia.org/wiki/Oriana_Fallaci
